Si
bien hemos escrito mucho sobre la Familia Toro, seguimos notando que
existen algunas confusiones históricas y que le dan una ascendencia
a esta familia que (al menos hasta ahora) no esta probada en modo alguno,
por ahí con blasones de nobleza que no le corresponden. Y como
esto queda fijado en la mente de muchos preferimos, a fuer de ser reiterativos,
establecer una vez más la posición histórica verdaderamente
investigada hasta ahora.
Por ahí la confusión radica en que Teófilo Tolosa
en su libro de los "100 años" de Pte. Derqui, menciona
que "Los Melo eran oriundos de Castilla y Don José (Melo,
padre de la mamá de Don Antonio) descendiente directo del Virrey
del mismo apellido que gobernó estas Provincias del Río
de la Plata en nombre de la Corona Española".
No sabemos que fuente consultó Tolosa (pues no la cita) pero
investigaciones genealógicas realizadas por Aldo Beliera dan
por tierra esta afirmación, ya que podemos afirmar que el Virrey
Melo no tiene ningún parentesco con la Familia Melo antecesores
de Antonio Toro. Los Melo del Pilar son portugueses y provienen de varias
ramas y distintos apellidos compuestos, como por ejemplo: Melo Cabral
y/o Cabral de Melo; Melo Coutinho o Coutiño, Melo Obejero, etc.,
este apellido al igual que los Toro tienen varias generaciones ascendentes
en el Partido Del Pilar.
Francisca Melo (la mamá de Don Antonio Toro) fue hija de Laureano
Melo y de Dionisia Margarita Terán, nieta paterna de Laureano
Melo y de Ana Nazaria Gómez, llamemos a estos dos últimos
abuelos primeros para seguir la rama ascendente. Abuelos segundos Pascual
Melo y Claudia Gelves por un lado y por el otro Lorenzo Gómez
y Petronila Remigio. Abuelos terceros; José de Melo y Juana Gómez
de Saravia; Andrés Gelves y Lucía Zambrano; Andrés
Gómez y Lucía de Melo y Daniel Remis y Antonia Vallejos
(el apellido Remis se transformo en Remigio y/o Remisio). Rogamos observar
con detenimiento la representación gráfica del árbol
genealógico de esta rama.
Por su parte, el apellido Toro es muy abundante en la geografía
española, aunque es más frecuente en la región
de donde procede, de la zona de Castilla. Concretamente, a lo largo
de su historia, el apellido se repartió por otras tierras de
la Península Ibérica y también por diversos países
de América Latina. En toda España encontramos a unas 3400
familias que tienen el apellido. Cabe destacar que el apellido enraizó
desde lejanos tiempos en estas tierras y se encuentra ampliamente representado
en toda América.