El convoy, como siempre, estaba constituido por dos módulos,
es decir, un coche motor, dos libres en el medio y otro coche motor
cerrando la formación. El conductor era Omar Barzaghi, el ayudante
era Ramón Sosa y el guarda de tren era Esteban Escalante.
El mismo había partido a las 19.25 hs. desde Lacroze y debió
haber arribado ese mismo viernes 21 a la Ciudad de Rojas a las 23:45
hs., pero arribó casi dos horas después, porque el estado
de las vías y las precarias condiciones de la máquina,
hicieron que el viaje acabara sin llegar a destino. Quedó unos
cientos de metros antes de llegar a Rojas debido a un desperfecto mecánico,
ya que la camisa del cilindro no resistió. Todo un símbolo
del acabose.
En Buenos Aires habían subido unos 300 pasajeros, sobre una capacidad
total de 360. Pilar, San Andrés de Giles, Carmen de Areco y Salto
fueron las principales estaciones en las que el convoy se fue vaciando
de viajeros, hasta quedar los últimos 24 que tenían como
destino Rojas. Desde ese día no volvió a circular, pese
a los muchos intentos de la comunidad ferroviaria. Seguramente muchos
derquinos extrañarán su paso por nuestra mítica
Estación Toro.
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La
mítica Estación Toro