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ubicación
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Viviendo cerca de las vías
Los
Lumi eran de orígen sirio, habiendo llegado al país el
primero de ellos en 1908, completándose la familia en Buenos
Aires con seis hijos.
Su ocupación desde el principio, y ya desde 1912 con negocio
establecido, fue la noble tarea de carpintería y vidriería
de alta calidad artesanal.
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Lo siguen haciendo hasta la fecha las nuevas generaciones en sus talleres
de la calle Paroissien de Capital.
Pero lo que hoy queremos destacar es el hecho que un día de 1936
decidieron comprar una fracción de campo de aproximadamente 60
hectáreas, en su mayor parte pobladas con frutales, con tres
señoriales casonas (construidas presumiblemente antes del paso
del riel) y otras comodidades, frente mismo a la estación Presidente
Derqui del entonces Ferrocarril Pacífico. Todo había sido
propiedad de ciudadanos franceses.
El lugar totalmente rural no podía ser más hermoso y pleno
de verdor. Por esos años la mirada se prolongaba por un lado
hacia el chalet de Nazar Anchorena vadeando el arroyo. Por el otro se
veía la propiedad que fuera luego de Rivera Villate, la estación
de trenes y no mucho más de ese lado de las vías. Todo
eso agregado al slogan "en Derqui se respira el mejor aire",
hizo que los Lumi se convirtieran rápidamente en apreciados vecinos
de este lugar en las largas temporadas veraniegas y fines de semana.
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Amabilidad,
don de gentes y formas de cultivar la amistad poseían en
grado sumo, por lo tanto participar de las fiestas del pueblo
como corsos y demás pasó a formar parte de sus vidas.
Lo mismo la invitación a vecinos para compartir su mesa
enaltecida por dos invalorables aspectos: el vino por ellos elaborados
y el pulso de la guitarra.
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Uno
de los hermanos Lumi, de nombre Ricardo, ocupando el cargo de presidente
del Banco Provincia, se ocupó eficazmente de lograr la instalación
en Derqui de una sucursal de la institución en 1971, gesto que
merece ser recordado.
Como testimonio de ese tiempo que muchos dicen fue mejor, de los tres
chalets mencionados aún quedan dos en pie con las huellas de
los años que no perdonan, uno en Meisner y salta, y el otro en
O'Higgins 619.
Texto:
Iván Boragno
Nota publicada en
EL AUTONOMISTA
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