Héctor Daniel Ziegler, de hecho el "último
jefe" permaneció ocupando las dependencias del edificio
y por lo tanto al cuidado del mismo y de los elementos y muebles que
se encuentran en él.
Durante algún tiempo recibió mensualmente una pequeña
retribución de parte de la empresa para mantener el lugar, luego
esto dejó de suceder, pero Ziegler fiel a un íntimo sentimiento
de conservación de todo aquello que había pasado a formar
parte de su vida, se convirtió en su guardián permanente,
hecho para destacar teniendo en cuenta que el destrozo, vandalismo y
desapariciones se ha instalado entre nosotros como moneda corriente.
Con toda seguridad de no haber sido por su amor a estos elementos de
trabajo, hubiesen desaparecido totalmente.
Recordemos
que este edificio de la estación ferroviaria y demás instalaciones
han sido tomados como base para el futuro Museo local, proyecto que
además de contar con el voto municipal favorable, ha tenido en
principio, atención de parte de la Dirección de Museos,
Monumentos y Sitios Históricos de la Pcia. de Buenos Aires. Héctor
Ziegler se entusiasma con la idea, y se considera parte de ella.